El infantil regional del Juventud afronta este fin de semana un nuevo reto con la ambición intacta y la moral reforzada, pese a venir de un partido tan exigente como brillante que, por circunstancias, terminó pasando factura a nivel disciplinario.
La pasada jornada nos medimos a Unionistas, en un duelo que volvió a demostrar la personalidad y el carácter competitivo del equipo. En la ida ya habíamos conseguido una victoria de prestigio por 1-2, realizando un encuentro muy completo, y en la vuelta el guion inicial fue similar: buen trato de balón, dominio territorial y sensación de control. Sin embargo, en una desatención en las marcas llegó el 0-1 en contra, obligando al equipo a remar una vez más a contracorriente.
Lejos de venirse abajo, el Juventud mantuvo la calma y la fe en su juego. Al borde del descanso llegó una acción clave: una cesión comprometida del rival, protestada por Unionistas, que Hugo supo leer con inteligencia y rapidez, sacando antes de que se reorganizasen para asistir a Sergio, que empujó el balón a placer y firmó el empate. Un gol que no solo igualó el marcador, sino que cambió por completo la dinámica emocional del partido.
Tras el descanso, el equipo salió decidido a dar un paso más y apenas tres minutos después llegó el 2-1, culminando la remontada. A partir de ahí tocó sufrir, y mucho. El Juventud tuvo que resistir 20 minutos con un jugador menos y los últimos 10 con dos expulsiones, en un ejercicio de sacrificio, orden y compromiso colectivo que define a este grupo. Supieron competir en la adversidad y se dejaron todo para amarrar tres puntos de enorme valor.
Ahora, sin apenas tiempo para saborear la victoria, llega el partido aplazado frente a la Segoviana, un encuentro con muchas cuentas pendientes. En la ida, el Juventud cayó en una derrota injusta, en un choque donde las sensaciones no se correspondieron con el resultado final. Esta vez, el contexto vuelve a ser exigente para ambos equipos: la Segoviana no podrá contar con su mejor jugador, convocado con la selección, mientras que el Juventud afrontará el partido con tres bajas por sanción derivadas del último encuentro.
Será una oportunidad para que los jugadores del equipo B den un paso al frente, aporten frescura y ayuden a mantener el nivel competitivo. El grupo confía en ellos y en la fortaleza del colectivo para sobreponerse a las ausencias y competir de tú a tú por los tres puntos.
El premio no es menor: una victoria permitiría alcanzar los 28 puntos, superando el mejor registro histórico del club en la categoría en una temporada completa, y hacerlo cuando aún quedan 13 jornadas por disputar. Un dato que refleja el crecimiento del equipo y la ilusión que se ha generado alrededor de este infantil regional.
Con ambición, con trabajo y con el apoyo de la gente, el Juventud quiere seguir escribiendo su propia historia.
Os esperamos a todos este sábado a las 12:00 en Pallafría, para empujar juntos al equipo en un partido clave.

